Las pantallas dejarán de ser el hábitat natural del porno del futuro

Hemos de agradecer a los emprendedores españoles y al desarrollo de la tecnología móvil que el porno español empiece a ser una importante industria para el PIB del país. Es momento de aceptar y discutir con valentía un modelo de negocio con demanda universal, y cuyo desarrollo va muy ligado a la transformación cultural y digital de consumo. El porno puede que sea tan arcaico como la prostitución, pero a diferencia de esta, se nutre de la innovación. Su gran capacidad de adaptación nos obliga a especular sobre su futuro. En España la producción de porno ha alzanzado su madurez y quiere ser fundamental en un mercado de gran proyección. Para saber como afrontar su desarrollo, planteamos la cuestión que consideramos fundamental. ¿En qué medio va a residir la pornografía?

Se ha reducido la lejanía que nos permite hacer una lectura objectiva de las consecuencias reales de algunas cuestiones que planteó la democratización de internet. Pero paradójicamente el ritmo frenético e incesante de esta sociedad cambiante nos ha llevado a un inesperado miliario. Nos encontramos en una situación diferente, en la cual la máquina del tiempo que nos transportaba al futuro nos ha apeado en una estación imprecisa, utópica e incierta. Esperábamos dar respuesta a muchas preocupaciones que eran fundamentales tan sólo 10 años atrás, pero muchas de ellas se han quedado sin responder porque la predictibilidad nos ha trasladado a un nuevo escenario, y cuyos protagonistas, nosotros mismos, se han desvanecido para transformarse en seres de nuestra nueva realidad. Intentamos dar luz a todas estas cuestiones desde la angustia que nos provocaba la mirada al futuro, pero olvidamos que el futuro es inalcanzable.

Volvamos a nuestro pasado reciente para recordar como seguíamos reproduciendo lo analógico en el ciberespacio. Mientras que a día de hoy ahora es lo digital quien tiene entidad propia y quiere volverse analógico. Los escritores de papel publicaban blogs, mientras que hoy en días los bloggeros publican libros de papel. Pero nos remitiremos al porno como ejemplo paradigmático de la gran transformación que hemos vivido desde la aparición de la WWW.

¿Dónde reside y se propaga la pornografía si no es en internet? ¿Volverá al formato físico? Si afirmo que no es probable volveré a caer en el error de dislumbrar el futuro con los referentes del presente. ¿No es la reproducción fidedigna de las vivencias sexuales de la pantalla su máximo objetivo? ¿Se va a detener aquí? Por supuesto que no. El porno es infeliz en la pantalla. La materia será su próximo campo de batalla y veremos como la reproducción de carne artificial dará paso a un porno que convertirá el VR actual en ejemplo de obsolescencia programada. Al papel le llegó su hora. Al VHS también. Internet parece el lugar más apropiado para disfrutar de nuestras fantasías. La industria nunca creció tanto ni tuvo tanto alcance. Jamás se diversificó tanto ni influenció tanto a sus consumidores. Pero esto no puede terminar aquí porque el porno aspira a hacer realidad la fantasía, y no veo un escenario mejor que el nos brindarán la materia, puede que gracias a las granjas de células madre. El navegador es el indiscutible lugar del porno del presente, pero vive en el corredor de la muerte.

Leave a Comment